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El humor muchas veces queda afuera de las poesías o de los poemas. Sin embargo hay quienes cansados de escribir sobre amores y desamores, escriben sobre cuestiones más terrenales que regalar un toque de alegría a quien lo lee y por qué no, le saca una sonrisa.

Aquí se encuentran algunos de los ejemplos de estas poesías que pueden llamarse; graciosas:

Las Habladurías de la Gorda
La maestra esa,
la de contextura gruesa,
su oratoria empieza
relatando una pieza.
La papada va y regresa
y ladeando la cabeza
se descubre con pereza
una sonrisa traviesa.
Y apoyada en la mesa
la maestra diose cuenta
que todos con burraza
dormían a pata suelta.
Sin inmutarse todavía
la gorda hablaría,
y su oratoria trataría
de un fuerte su caída
Pasa el milenio,
sigue discutiendo.Se le acaba yendo
de las manos el tiempo.
Llega a la senectud
y calla con prontitud
en su larga tumba de tul.

Oración Bancaria
Dinero nuestro
que estás en el crédito,
contabilizado sea tu rédito.

Venga a nosotros tu solvencia.

Hágase tu voluntad
así en la bolsa como en el comercio.

El interés nuestro de cada día
reintégranoslo hoy.

Perdónanos nuestras deudas,
aunque, lógicamente, nosotros
persigamos a nuestros deudores.

No nos dejes caer en la devaluación
y líbranos de la caridad.

Amén.